Luz, altura y diseño contemporáneo en Chamartín
Situada en una codiciada séptima planta del tramo más residencial y exclusivo barrio de Ciudad Jardín (Chamartín), esta propiedad destaca tanto por su ubicación estratégica como por la inteligencia de su diseño. Con 112 m² reformados con un gusto exquisito, la vivienda se proyecta hacia una privilegiada orientación sur, garantizando una luminosidad imponente, sol directo y unas fantásticas vistas despejadas que la aíslan del ritmo de la ciudad.
El corazón de la casa es un espacio fluido y conectado. El salón-comedor se integra de manera elegante con la cocina a través de un sutil cerramiento de cerrajería acristalada hecho a medida. Esta solución arquitectónica no solo permite que la luz fluya sin barreras de un extremo a otro, sino que aporta la versatilidad de independizar los espacios cuando se prefiere.
La cocina es un homenaje a la funcionalidad estética: equipada con electrodomésticos de última generación, cuenta con una imponente península con encimera porcelánica, ideal tanto para los desayunos diarios como para recibir visitas mientras se cocina.
La distribución ha sido estudiada al milímetro para maximizar el almacenaje y la privacidad sin restar un ápice de amplitud. El área de descanso se compone de:
La Master Suite: Un dormitorio principal doble con un refinado baño en suite, concebido como un refugio privado de desconexión.
Los Dormitorios secundarios: Dos habitaciones adicionales, amplias y equipadas con impecables armarios empotrados a medida.
El Despacho: Un cuarto dormitorio, exterior y bañado en luz natural, que se perfila como el espacio perfecto para un despacho profesional, zona de estudio o biblioteca.
Un segundo baño completo de diseño contemporáneo da servicio al resto de la vivienda.
La reforma no ha dejado nada al azar, apostando por una dotación técnica invisible pero de máximo nivel: climatización por conductos (aire acondicionado), suelos laminados de alta resistencia, persianas motorizadas y puerta blindada. Todo ello en una finca señorial y segura, dotada de portero físico y dos ascensores.
Vivir en Chamartín significa disfrutar del Madrid más equilibrado. Con el Parque de Berlín prácticamente al salir del portal, la propiedad ofrece el lujo de pasear por zonas verdes, la comodidad de prestigiosos colegios a pie y el encanto del comercio de proximidad tradicional.